sábado, 5 de abril de 2014

20.- Consejos para las señoras de cierta edad - Concha Suárez del Otero (1972)


Unas entradas atrás, en este blog,  hablaba de la poesía de Concha Suárez Otero y allí hacía referencia a este libro "Consejos para las señoras de mediana edad" que hoy he encontrado en mi desván.

A primera vista podría pensarse en un libro machista de los años 70, nada más lejos de la realidad, Concha Suárez del Otero fue una intelectual de su época que era consciente de la situación de la mujer y con el asesoramiento médico de la doctora Jimena Fernández de la Vega Lombán (recordemos que junto con su hermana fueron las primeras mujeres médicos salidas de la facultad de Medicina de Santiago de Compostela) tenían una visión mucho más europea y moderna del papel a jugar por ellas en la sociedad.

Consejos, a veces evidentes y a veces atrevidos, sobre distintos aspectos de la vida de la mujer en la época tardofranquista: problemas y ventajas de la edad, la belleza, el sueño, la alimentación, el aire que se respira, modos de vida, el trabajo, la vida psíquica o la vida social. Podéis consultar el extenso índice de este libro.

 Mucho éxito tuvo este libro cuando se publicó, no sé cuántas ediciones se hicieron pero desde mayo a diciembre de 1972 hubo 4. Este libro hay que analizarlo, lógicamente, en el contexto de su época, ahora muchas de las cosas que expresa nos parecen evidentes o caducas pero no era así en 1972.

Curioso e interesante y si lo quieres obtener no te será demasiado difícil hacerlo buscándolo en librerías de internet, hay varios ejemplares disponibles a muy buen precio gracias a que en su época se editaron muchos.

El acceso de la mujer a situaciones antes reservadas sólo a hombres pasó por la inquietud de la propia mujer en querer superar esas situaciones injustas a las que se veía sometida. Recuerdo ocasiones en las que mi madre fue "criticada" por empezar a realizar actividades que aún no eran comunes en todas las mujeres (usar carro de la compra, ir de vacaciones a la playa, usar una determinada ropa, hacer que su hija estudiase...), se necesitaba valentía, querer hacerlo y que el ambiente masculino cercano fuese sensible y permisivo. Eran otros tiempos, aunque desgraciadamente aún no todos los han superado.

Aquí dejo algunas páginas elegidas casi al azar a modo de ejemplo y el índice completo:




















Mi madre, Mª Josefa Guzmán Lirio (en 1976 en Granada, al fondo la antigua estación de autobuses de Alsina Graells en el Camino de Ronda), prematuramente fallecida, que no pudo ver suficientemente los frutos en sus hijos, de su trabajo, cariño, dedicación y educación. 

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