lunes, 19 de marzo de 2018

54.- Devocionarios de Primera Comunión


En el desván de mi memoria aparecieron estos devocionarios de Primera Comunión con sus cubiertas nacaradas, sus broches metálicos y los filos dorados de sus hojas. Eran un complemento al traje o vestido de los niños y niñas de Primera Comunión, pocos los abríamos para ver qué decían, es ahora cuando la primera comunión me queda bastante lejos cuando tengo curiosidad por su contenido.

Trataban de dar consejos  religiosos y de conducta, de enseñar oraciones, de explicar la misa y naturalmente tratar de influir en la educación de los más pequeños imponiendo unas normas y obligaciones para cada momento de la vida.

Aquí os mostramos las pastas de uno de 1945, otro de 1959, otro de 1963 y por último uno de 1929 que por ser el más antiguo lo hemos escaneado entero.

Viendo el índice ya vemos los grandes apartados en los que se divide empezando por el "Plan de Vida". Es curioso ver como en el apartado dedicado al rezo del Santo Rosario las letanías aún se decían en latín.

Es interesante leerlo para activar el desván de nuestra memoria que en muchos casos nos retrotraerá a otros tiempos y a otras formas de entender la religión que cambiaron a partir del Concilio Vaticano II, que finalizó sus trabajos en 1965 y no deja de sorprendernos como hay quien todavía se resiste a poner en práctica lo que en él se decidió. Los cuatro devocionarios son anteriores a esa finalización del Concilio.

Finalizamos esta entrada con una fotografía de Huelma, localidad jiennense que me viera nacer. La foto es de 1957 y en ella aparte de muchísimos niños un poco más mayores que yo, está uno de los sacerdotes (don Tomás Sola)  que tuvieron presencia en mi vida durante los años que allí viví.






















































































El sacerdote de Huelma (Jaén) en 1957 con los niños del pueblo.